jueves, 20 de agosto de 2009

Desde mi soledad hasta tu boca


Kelly Vivanco
Las montañas cristalizan en mil años
y el mar gana un centímetro a la tierra
cada dos milenios,
horada el viento la roca
en cuatro siglos
y la lluvia,
también la lluvia se toma su tiempo para caer.

Se paciente, con mi corazón
que suspira por una obra duradera.
Como el viento,
como la lluvia,
también mi corazón
se toma su tiempo para caer.


La Caída de Luisa Castro.

2 comentarios:

Orologiaio dijo...

A fuego lento... sabe mejor.

:P

eivadiños dijo...

Absolutamente hechizado por el calor y el color de esta bitácora, me refugio en unos versos nacidos para ser tatuados y en la poesía con la que se barnizan todas y cada una de las ilustraciones, mis alas negras se tiñen con el arcoiris y encuentran un refugio de luz, un faro que brilla en medio de las tormentas. Volveré a posar mi desequilibrado vuelo en estas playas, donde las olas traen tantos tesoros remotos. Saludos oscuros.