El rey, entre sorprendido y esperanzado, la abrió y buscó dentro de la caja. Dentro sólo había un anillo plateado.
-Gracias -dijo el rey entusiasmado- ¿es un anillo mágico?
-Ciertamente lo es-respondió el viajero-, pero su magia no actúa sólo por llevarlo en el dedo... Todas las mañanas, en cuanto te levantes, deberás leer la inscripción que lleva el anillo. Y recordar esas palabras cada vez que veas el anillo en tu dedo.
El rey tomó el anillo y leyó en voz alta:
"Debes saber que ESTO también pasará."
El rey ciclotímico de Jorge Bucay.
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